sábado, 27 de agosto de 2011

Tiranía


Hoy lo comprobé. Vi el miedo en sus ojos.
No pude mirar. Yo estaba con mi caballo, y vi el terror en sus ojos tambien. El ver a otro caballo sufrir, me atemorizaba y a él también.
Me da lástima que la gente imite a las personas que tratan mal a los caballos, cuando dice uno que le gustan los caballos, es penoso.
Yo recuerdo que era así. Me encantaban los caballos, pero les pegaba y muchas veces, por estupideces mías.
Ahora, que he conocido a Hotelero, soy incapaz de pegarle y he comprendido lo que es querer a un caballo de verdad.
Lo de hoy...me ha hecho abrir más los ojos.
Antes yo imitaba a los que no trataban bien a los caballos y como dije, hotelero me cambio la vida.
Cada vez que le pego a Hotelero por el motivo que sea, una sensación de culpabilidad me inunda y no puedo evitar arrepentirme y abrazarle.
Sus ojos, me tranquilizan. Somos uno, el me entiende yo le entiendo.
Solo sé que soy incapaz de de imaginarme cómo sería su vida en manos de personas equivocadas. Sé que no me escuchas Hotelero ni me entiendes, nos entendemos con la mirada, pero quisiera decirte que si alguna vez nos separamos y tienes que quedarte con otra persona, por favor, pórtate como te comportas conmigo y que ellos no te hagan ningun mal.


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